2018 BOOM IT’S GONE

HAS SIDO DEVASTADOR A NIVEL PERSONAL,

PERO PRÓSPERO EN LO PROFESIONAL

me quedo con el aprendizaje que me has dado, porque sé que será por mi propio bien.

Open Roads, porque los caminos siempre están abiertos…

2018 ha sido sin lugar a dudas un año para recordar, se quedará en mí todo lo vivido, mucho más lo aprendido a base de golpes y de circunstancias externas que han dado un giro a mi vida. Nunca pensé que me fuera a arrebatar lo más preciado que tenía, pero como dice mi tío, todo en esta vida tiene su tiempo, tiene su momento, y en el ojo que duerme, todo se vislumbra con una luz propia de la sabiduría.

 

2018 comenzó para mí en Benijo, donde el mar se confunde con las montañas.

Y continuó con una conexión especial con Luna.

con algunos viajes a la isla vecina de Gran Canaria, pero no fue hasta que me embarqué hacia Málaga donde comenzó la verdadera aventura. 5 días en el Symhony of the Seas con Royal Caribbean, el crucero mayor construido hasta la fecha, jornadas intensas de disfrutar y maravillarnos con las atracciones del barco.

 

Si quieres ver más, puedes pinchar aquí.

 

Después de Málaga, vino Barcelona, la cosmopolita ciudad catalana, donde pude contemplar un espacio dedicado al arte y degustar sitios increíbles veganos y vegetarianos.

2018 continuaba en Lanzarote, la preciosa isla de fuego, mi alma de lava, donde siempre encuentro la mayor inspiración posible. Un viaje dedicado exclusivamente a contemplar y explorar la arquitectura de la isla, dónde el sello del gran artista César Manrique dejó huella en cada poro de piedra de la ínsula.

Y participar en la primera edición de LFW’18.

2018 me sorprendió con un viaje inesperado al Caribe, (muy pronto podrán ver los artículos), justamente al país de la selva, donde el verde se apodera de cada centímetro de tu pupila, justamente en Costa Rica, donde todo es #puravida y sabrosuraDonde las palmeras bailan de alegría mano a mano con la vida.

Tajao siempre ha sido un lugar de inspiración y refugio para sanar mi alma y escribir mi poesía.

2018 continuaba con un viaje con Bandidos a Tomorrowland, casi imposible de creer cuando estaba en Boom bailando al son del tecno, del house, del reggae con mezclas electrónicas y olvidando por momentos un gran acontecimiento que ha marcado el resto de mi vida.

2018 se relajó hasta que llegó China, y barabum, de repente otra cultura, otros olores, otro ritmo de vida (muy pronto podrán ver los artículos). Un viaje de 19 días que me hizo cambiar por completo, que hizo que entendiese muchas cosas, no sólo de los diferentes estilos de vivir, sino de mí misma, y reencontrar mi yo dormido.

Parque del Oeste y Parque de Yuyuang

2018 me llevó de China directamente a Gambia (muy pronto podrán ver los artículos), el país por excelencia que se lleva este año a la tierra prometida, donde las sonrisas llueven del cielo, donde la felicidad se palpa en la tierra. Me quedo con sus ojos, sus bailes, son dientes blancos como cocodrilos, y la energía que desprende quién vive como si no existiese un mañana.

Tendawa y costa Gambiana

2018 y de Gambia a Nueva York, ¿existe mayor ciego que quién no quiere ver? Saborear la verdadera vida (en mi humilde opinión) con la soberanía del consumismo fue sin lugar a dudas puramente excitante. Ver el contraste de vidas y sentir la riqueza intangible de este mundo fue increíble, casi imperceptible el ojo humano y alentador para el corazón.

 

Y casi por último, dar una conferencia en Ecommfest’18, aportando mi granito sobre la comunicación y las estrategias de branding entre marcas e influencers.

 

gracias 2018 por tanto

  • Comments

  • Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *

TOP