Yu

Por tus dos cojones que prefieres vivir una vida que tranquilice tu mente antes que una que acelere tu corazón.

Por tus dos cojones que lo dejarás así, estar … como si no hubieses revolucionado nuestros corazones a base de pistola, triste que no llegaste nunca a disparar.

Por tus dos cojones que te quedarás con las ganas de vivir, ante el miedo de lo desconocido.

Al menos yo, decidí ser valiente, y responder a tus señales, escribiendo en versos lo que mi alma sentía, por ti, por mi, por él, mientras recorría el mundo anhelando tu presencia. Porque ni por asomo quería dejar las cosas en manos del azar, quise ser dueña de mi destino, y parece ser que se empeña en alejarme cada día más de tí.

Lo intento aceptar, creer que tenía que marcharme de tí, para aprender algunas lecciones que a tu lado era casi imposible, así es la vida de perra (pero tú sabes por qué me alejé, no te engañes más, fue por tí, así que no escupas fuego de mi).

Quizás me toca despedirme, aún con lágrimas en los ojos y la impotencia que da cuando no salen las cosas tal y como las quieres.

Quizás también sea el momento de aceptar la derrota, de los silencios prolongados entre tu boca y mi corazón.

Esta vez no me toca aprender, porque entendí que quien sabe amar, aprende a morir.

 

Esta es la despedida que hay, y nunca quise.

Quizás el destino esté provocando ésto.

Adiós Yuri.

 

 

 

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